miércoles, 16 de septiembre de 2015

Los sueños, y experiencias de vida de: Paty Guillén, Reportera del Semanario Católico


Adaptación: Gilberto Ballinas

“Es posible hacer realidad ese mundo utópico: en esta galaxia de anormalidades la ilusión y la esperanza, es lo único que se puede conservar”: Patricia Guillén.

Tuxtla, Gutiérrez. Agosto 2010- Paty nació en Comitán de Domínguez, Chiapas. Estudió la Licenciatura de Ciencias de la Comunicación en la Universidad Autónoma de Chiapas (UNACH), egresada en el 2008.

Ha dedicado estos últimos siete años trabajando, y estudiando, viéndolo como una gran oportunidad de la vida para ir creciendo de manera personal, y profesional.

“Considero que soy, muy soñadora, y distraída, con varios defectos y virtudes; de las que todavía piensan y creen que es posible hacer realidad ese mundo utópico. En esta galaxia de anormalidades la ilusión y la esperanza, es lo único que se puede conservar” nos dijo la comunicadora en entrevista.

Una de las cosas que más le gustan es aprender, conocer y llegar hacer un buen periodismo, pasar tiempo con su familia, y amigos,  cuidar de su perro llamado gato, e ir a correr; actividades que  les tiene mucho cariño, y  son sus mayores apasionamientos!

“Hace varios años, (para no decir cuántos, jajaja) llegué, a este mundo llamado planeta tierra, y desde entonces mi aventura comenzó”, nos compartió Patricia Guillén con un gesto de simpatía.

Nos explicó que desde que era una niña guarda en su mente, incomparables experiencias que han ido marcando su vida para siempre: “Y lo digo, en todos los sentidos: tanto los buenos y malos recuerdos, que dicen, estos últimos, se deben de dejar en el olvido, yo los guardo en un lugar dentro de mí porque me han dejado ese sabor de conocer lo que no se le desea, a nadie”

Paty, -como la conocemos los que trabajamos con ella- tiene mucha Fe, y aclamación en todo lo que hace, siempre sonriéndole a todo nos cuenta sus experiencias de vida que más recuerda:

“Cuando, apenas tenía  6 años de edad, tuve la desdicha de perder a mi papá (ahora sé que está en el cielo), en ese entonces no concebía nada, pero siendo una adolescente su, ausencia causó en mí conflictos emocionales, (que como todos podemos padecer ante una circunstancia similar), que claro después logré manejar. -Perder a un ser querido es lo peor; por eso debemos aprovechar a nuestra familia, a todos quienes nos rodean y tenemos hoy día, nadie sabe cuando ya no estarán con nosotros, incluso, uno mismo se debe disfrutar-
Así también tengo memoria de un accidente. Cuando tenía 16 años; casi estuvieron a punto de amputarme una parte de mí que gracias a Dios logré salir sin corte alguno.
-Esos instantes hacen sentir lo que significa estar completo con todas las extremidades del cuerpo, debemos agradecer siempre por tener todo en su lugar-

Estas experiencias, considero han sido de las más marcadas hasta el momento. Condiciones, que entre otras simples, han sido precisamente las que día tras día me han ayudado a crecer  y, a madurar como persona, degustando de la vida que, es maravillosa cuando le damos un sentido”.

La amable reportera nos aclaró que nunca olvida, a nadie y recuerda a las personas que la apoyan en todas las importantes decisiones que forman parte de su vida.

Personas importantes en mi vida, como mi  mamá, y mi abuelita que han estado, apoyándome siempre, hermanos, amigos y diferentes personas que he conocido a lo largo de estos años de mi vida, gracias porque me han brindado su apoyo para seguir con mi sueños y anhelos, los llevo presentes a donde quiera que me encuentro”.

La joven reportera con apenas poco tiempo de incursionar en el periodismo, asegura que celebra, este periodo de vida, sin olvidar donde ha comenzado por definir  su profesión.

“No olvido, las malaventuras y buenos tiempos que he pasado: regaños, empatías, reconocimientos,  situaciones nada deseables y otras”. Mi primer trabajo como reportera fue, en un periódico local de acá de Tuxtla, a quienes les agradezco mucho por haberme dado la oportunidad de intentarlo sin tener la mínima experiencia. Aunque mi estancia ahí fue muy corta; los directivos “casi, casi” me decían cuando sí y cuando no podía lanzar mis preguntas a los conferencistas;  por lo general, siempre tenía la mala fortuna de entrevistar a quienes eran sus parientes o conocidos y eso no les gustaba, porque se suponía que estábamos con ellos, “fuiste a cubrir el evento, o, a incomodar haciendo preguntas que no deberías”.

Para mí sin lugar a dudas este medio fue uno de los promotores del periodismo para seguir firme, en mi decisión de  dedicarme a esta labor, que un día me llamó la atención estando en la preparatoria, al ver y escuchar, los noticieros por la radio, tv, y al leer los periódicos locales”.

Paty Guillén, platica como ha sido protagonista del principal problema que afrontan las mujeres; el acoso sexual, de sus jefes:

“El acoso y la discriminación sexual son fenómenos frente a los cuales, se tiene que luchar, aunque sabemos que este es un problema que se presenta en todos los sectores y trabajos. En mi caso se dio en los medios de comunicación en los que yo comencé, -era increíble cómo salía de un caso, para enfrentar otro similar- Que mal por aquellos que quieren aprovecharse de sus puestos que les son conferidos por las empresas; como no se dan cuenta del tipo de persona que dejan al frente.

En su momento no tuve la valentía suficiente para denunciar lo que me sucedía pero sabía que tenía que enfrentarlo. Recuerdo como, en una de esas situaciones uno de mis directores en turno me llamó por teléfono y me dijo –tus notas no quedaron bien y tienes que venir a checarlas- y por el mismo interés a mi trabajo regresé a la oficina.
No había nadie más que él con un par de cervezas en mano, y con un tono de voz y gestos que no quise conjeturar y creer antes de ese momento me insinuó sus intensiones, -se que eres novata en este trabajo y quiero ayudarte para que lo hagas mejor, yo haré tus notas y mientras, tú te portas amable conmigo de vez en cuando me gustaría me dieras unos masajes,  me dieras besitos y abrazos cariñosos- con la boca repleta de cerveza por los sorbos enormes que sustraía se iba dirigiendo a mí, en tanto yo con un coraje que no podía sacar, le dije –no puedo creerlo yo le tenía una admiración que ahora se convierte en asco- me salí de las oficinas, y de esa noche al amanecer alguien más ocupó mi puesto y,  yo me quedé sin trabajo.

De acuerdo con Paty Guillén, este suceso es uno de tantos problemas que pueden presentarse, y no deben ser motivo para no seguir adelante con las aspiraciones.  

Entre, otra de las sorpresas que la vida ha regalado a nuestra reportera del Semanario Católico, es haber sido acreedora de una BECA, académica para periodistas en la Universidad Iberoamericana en la Ciudad de México, a través de la Organización, Prensa y Democracia (PRENDE). Así nos lo comentó:

“Ha sido, una de las mejores experiencias que he tenido en mi vida. Aprendí principalmente que para hacer cualquier cosa siempre se debe poner el corazón, con amor. No por ser una beca académica, quiere decir que solo haya sido ver;  teorías de comunicación, textos de periodismo, u otro tipo de lecturas.

Aunque obviamente PRENDE nos brindó la oportunidad a mí, y a mis otros compañeros del curso, en llevar inimaginados talleres en diferentes dimensiones para llegar a ser un buen periodista con el paso del tiempo.

Dentro de mis sueños cómo reportera me gustaría llegar a, estimular el interés del público con la información que presente; me encantaría contar con el criterio de un lector, porque el periodismo para mí se va haciendo de la vida cotidiana.

PRENDE llegó en el mejor momento de mi vida, y se más que nunca a lo que quiero dedicarme el resto de mi vida, aún sabiendo las consecuencias, derivaciones y efectos que, atrae ser una reportera y llegar a ser una periodista, la inspiración de todo para mí es el amor.” Concluyó la entrevistada con una sonrisa en el rostro.


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