domingo, 10 de septiembre de 2017

Un día después de la muerte


Mtro. Gilberto Ballinas

Este viernes 8 de septiembre del 2017, una vez más amanece en nuestro querido México. Para los creyentes, es una nueva  oportunidad de dar gracias a Dios por la vida que concede. Para los que se resisten a creer es una nueva jornada donde hay trabajo por hacer o asuntos pendientes por realizar. Aún así, los que hemos podido abrir los ojos y contemplar "la vida" pero también "la no vida" que nos rodea, coincidimos en eso, estamos vivos y hemos descubierto un nuevo amanecer. Sin embargo, para muchos, y especialmente los que experimentamos el fenómeno sísmico de anoche, estaremos de acuerdo que no es un día "común" -como algunos suelen decir- o un día ordinario como otros que han pasado.

Muchos mexicanos hemos despertado con la noticia del sismo de mas de 8 grados richter y sus más de 100 réplicas (hasta esta mañana de viernes 8/09/17), que ha sacudido al estado de Chiapas y gran parte del sur y centro de nuestro país.

Como es común en los seres humanos -desde los primeros días de su existencia-, ante lo desconocido e incomprensible, ante el dolor y la muerte, ante las realidades que nos superan, solemos reaccionar con temor, con incertidumbre, tristeza, otros con sentimiento de culpa y con el propósito de arrepentirse y mejorar en su propia vida -en el caso de los creyentes- y, otros más, en ocasiones, hasta con el deseo de creer en un ser superior - en el caso de los que dicen no creer. Un evento natural (Ciclón tropical o sismo, por mencionar algunos) no es la excepción.  Y esto sucede, en buena medida, por que nos descubrimos inferiores, incapaces de contrarrestar estos acontecimientos, sintiéndonos en franca desventaja y deseando contar con algo o alguien que pueda darnos razón y esperanza ante esas realidades, al menos mientras sucede el acontecimiento que nos pone frente a la muerte, esto gracias a nuestro intelecto que nos pone frente a la conciencia moral del bien y el mal.

La naturaleza en su complejidad estructural y organizativa está en constante movimiento. El evento sísmico de ayer, aún cuando habrá quienes digan que haya sido resultado del movimiento continuo, no solo de la corteza terrestre, y, o, de las demás capas de la tierra, o a la estructura tectónica que conforma el suelo de nuestro país, especialmente nuestro estado; responde también al mal uso que la humanidad ha hecho de los "recursos naturales" y la manera tan abrupta y precipitada de modificar lo que biólogos llaman "ecosistemas". El modo de proceder de la naturaleza es, hasta hoy, poco comprensible. Esto mismo hace que el miedo nato a lo desconocido saliera a relucir durante el movimiento sísmico de anoche de 8.2 grados Richter, según el dato previo del Sismológico Nacional.

Hoy se evalúan los " daños" que ocasionó este hecho para reestablecer, en lo posible, las condiciones de la vida en sociedad y nuestro país continúe con su acostumbrada rutina social.  Hoy se lamenta lo sufrido y los muertos que poco a poco se van descubriendo. Mañana, como suele pasar, quedará solo como un hecho histórico más.  Sin embargo, se puede asegurar que en algunos personas, el evento sísmico de ayer fue motivo de reflexión para replantearse la propia vida y esto resulte en una mejora personal.

El dilema del bien y el mal -presentes desde las primeras civilizaciones del mundo- ha sido y seguirá siendo tema que impacte la vida de la humanidad. La ética filosófica la estudia desde que la razón humana comenzó su asenso sobre la mitología. El sufrimiento, las enfermedades, la violencia humana, la muerte, seguirán poniéndonos una y otra vez en conflicto, ya que seguirán siendo constituyentes de nuestro diario vivir. De lo que pensemos de ellas y de la elección que hagamos entre actuar conforme al bien ético o conforme al mal, dependerá nuestra vida y el anhelo de felicidad y perfección propio de nuestro ser de humanos.

Es probable que éste no sea el último evento natural, de gran magnitud, que experimentemos -antes de morir- que nos vuelva a poner frente a nuestra condición humana tan vulnerable y temporal. Continuemos viviendo cada vez más intensa y felizmente, pero sí aprendiendo de las experiencias límite como la de anoche, porque creyentes o no, tenemos qué hacerlo, mientras nos descubramos en esta realidad, ya que, está claro, que nadie podrá jamás vivir nuestra propia vida.

viernes, 23 de septiembre de 2016

«¿Quién dice la gente que soy yo?» Evangelio de hoy

Texto del Evangelio (Lc. 9, 18-22) Y sucedió que mientras él estaba orando a solas, se hallaban con él los discípulos y él les preguntó: «¿Quién dice  la gente que soy yo?»
Ellos respondieron: «Unos, que Juan el Bautista; otros, que Elías; otros, que un profeta de los antiguos había  resucitado.»
Les dijo: «Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?» Pedro le contestó: «El Cristo de Dios.»
Pero les mandó enérgicamente que no dijeran esto a nadie.
Dijo: «El Hijo del hombre debe sufrir mucho, y ser reprobado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, ser matado y resucitar al tercer día.»
                       
Para la reflexión
Por: José Gilberto Ballinas Lara

Amigas y amigos: Hoy es un hermoso día para descubrir al Señor en nuestras vidas, y en eso nos ayudarán los hermosos versos del evangelio de hoy.

Ayer leímos que Herodes intentó conocer a Jesús, pero no puedo hacerlo porque Él se retiró con sus apóstoles hacia otro lugar llamado Betsaida. Aún así muchos se enteraron y fueron a seguirlo. Cristo no desprecia a esa multitud, por el contrario, la acoge con amor: les hablaba sobre el Reino de los Cielos y sanaba a los enfermos. Por si fuera poco, obró un prodigio más a favor de todos ellos, les dio de comer multiplicando aquellos cinco panes y  dos peces. En este contexto sucede lo que los versos del evangelio de este día nos brindan para alimentarnos de la exquisita Palabra del Señor.

Así entonces, Cristo que se elevaba a su Padre mediante la oración profunda y acompañado de sus apóstoles les pregunta a éstos: “«¿Quién dice  la gente que soy yo?»” pregunta un tanto fácil si tomamos en cuenta que ellos acababan de ir a misionar, en nombre de Jesús, a distintos pueblos, recogiendo directamente las impresiones de las personas con quienes interactuaron. La respuesta de sus elegidos no se hizo esperar: “«Unos, que Juan el Bautista; otros, que Elías; otros, que un profeta de los antiguos había  resucitado.»” Sin embargo, el Maestro va más allá haciéndoles la pregunta esencial y personal a sus elegidos: “«Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?»” A diferencia de la anterior esta interrogante es compleja y trascendente y su respuesta requiere de un ejercicio exhaustivo de reflexión de quien la responderá.

El texto de Lucas no lo especifica pero seguramente que todos se habrán quedado atónitos y desconcertados por la segunda pregunta de su Maestro. Tanto fue así que el único que responde y de manera acertada es el apóstol Pedro, seguramente inspirado por el Espíritu Santo. Sólo Pedro reconoció la condición mesiánica de Jesús y Cristo mismo reafirma la respuesta del apóstol al descubrirles “«El Hijo del hombre debe sufrir mucho, y ser reprobado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, ser matado y resucitar al tercer día.»”.

En mi breve y humilde reflexión de ayer dije que el mundo se encuentra en una crisis existencial y, sobre todo, de fe en Dios. Hoy el hombre quiere asumir una condición
superior a la que le corresponde, ya que se está colocando como el punto de partida para la explicación de todas las realidades, entre ellas, la vida y la muerte, el amor, la dimensión sexual de la persona, etc. Ante este panorama Cristo nos pregunta ahora, a nosotros que le hemos conocido y le seguimos, “«¿Quién dice  la gente que soy yo?»” y seguramente podremos responderle que para gran parte del mundo Él es un mito, o una auténtica mentira. Sin embargo, al igual que como lo hizo con aquellos apóstoles, hoy también nos lanza aquella segunda pregunta que, como dije, desconcertó a sus seguidores “«Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?»”


Para poder responder a esta cuestión tenemos que hacer un alto a nuestra vida, y, en medio de la oración a Dios, descubrir quién es Él para cada uno de nosotros, y si descubrimos que no podemos responder como lo hizo Pedro, pidamos la ayuda del Espíritu Santo para comprender mejor nuestro ser de Cristianos y a partir de entonces hacer lo necesario (Fortalecernos con la lectura reflexiva de la Palabra de Dios, la participación asidua en los Santos Sacramentos, profundizar la vida de oración y prácticas de piedad, etc.) para redescubrir al Señor en nuestra vida y, a diferencia de aquel tiempo cuando Cristo les ordenó no decir a nadie su condición mesiánica, hoy salgamos convencidos de nuestra fe a dar testimonio de Jesús en este mundo en decadencia.

jueves, 22 de septiembre de 2016

«¿Quién es, pues, éste de quien oigo tales cosas?» Evangelio de hoy


Texto del Evangelio (Lc 9,7-9): En aquel tiempo, se enteró el tetrarca Herodes de todo lo que pasaba, y estaba perplejo; porque unos decían que Juan había resucitado de entre los muertos; otros, que Elías se había aparecido; y otros, que uno de los antiguos profetas había resucitado. Herodes dijo: «A Juan, le decapité yo. ¿Quién es, pues, éste de quien oigo tales cosas?». Y buscaba verle.


Algo para reflexionar


Por: José Gilberto Ballinas Lara


Buen día tengan todos amigas y amigos.



La sagrada liturgia nos propone continuar meditando el testimonial evangélico de Lucas. Leyendo versos anteriores descubrimos cómo Jesús, en plena marcha de su ministerio salvífico, se le veía sanando enfermos y resucitando a los muertos. Estos hechos hicieron que muchos compararan al maestro Jesús con profetas de la antigüedad, inclusive afirmar que el gran Juan Bautista, muerto a manos del tetrarca Herodes, había vuelto a la vida. Tales cosas desconcertaron a Herodes quien deseaba encontrarse con Jesús para conocerle.


En la actualidad nuestro mundo abarrotado de corrientes de pensamiento ajenos a Dios y al evangelio de Cristo, y observa cómo en nuestra Iglesia hay personas comprometidas que se esmeran en vivir y propagar los valores cristianos, se cuestiona sobre la verdadera existencia de la fe en el Señor Jesús y la radicalidad de vida de esos testimonios cristianos: ¿Por qué se esmeran en defender la vida y no aceptan el aborto?, ¿Por qué no permitir la libre concepción de la sexualidad? ¿Por qué continúan viviendo bajo las pesadas normas morales y éticas? ¿Quién es ese Jesús que puede ser capaz de arraigarse en la vida de esas personas hasta obligarlas a cumplir sus preceptos evangélicos?

En este sentido, los que nos decimos "cristianos" deberíamos, como los discípulos de Cristo, reencontrarnos con Él, para conocerle mejor y amarlo cada vez más. De ese amor resultará la evidencia de su presencia real en el mundo con nuestro testimonio de vida y, con su ayuda, poder transformar la faz de la tierra, según su voluntad.


Pidamos al Señor que desde nuestra realidad particular podamos descubrirlo, ahí en la Iglesia reunida por Él, en la celebración de los sacramentos, pero también en los hermanos que sufren exclusión y pobresa. De ese modo y sintiéndonos amados y acompañados por Jesús continuemos nuestra misión particular de evangelización y hagamos que el mundo corrompido y desorientado vuelva a buscar a Cristo y, descubriéndolo, lo siga y lo ame como Él a nosotros.

lunes, 4 de julio de 2016

Ser protagonistas de nuestro presente



Por: Gilberto Ballinas

México está viviendo momentos de incertidumbre y crisis en casi todos los ámbitos. Fenómenos sociales como, la pobreza extrema, las pésimas condiciones de los servicios de salud, de educación, de desarrollo social, entre otros (de los cuales nuestro gobierno es el inmediato responsable), se han acentuado en los últimos años. Aún cuando el sector que maneja la economía de nuestra nación ( empresarios, etc.) intentan distraer la atención del pueblo mediante el bombardeo mediático de los principales medios de comunicación nacional, con el uso de programas de televisión, entre los que destacan: telenovelas y futbol, y espacios “informativos" que manipulan la información para ofrecer una farsa de la realidad. Afortunadamente  existen aún mexicanos que, con una capacidad de análisis crítico, ante esta realidad, se sienten interpelados y buscan, mediante la protesta social y la libre expresión oral y escrita, dar una versión más amplia y verídica de nuestra realidad, además de buscar que las conciencias dormidas de muchos (como he dicho, causadas principalmente por “el show" que los grandes y poderosos medios de comunicación de nuestro país y sus falacias han creado para “taparles los ojos") despierten y se unan para buscar juntos el beneficio común y no sólo el los más ricos.
No olvidemos que somos mexicanos, que nuestro presente fue forjado por  la lucha de muchos en el pasado, y que nuestra obligación es buscar una auténtica mejora social (y no la farsa que nos imponen nuestros gobernantes con sus reformas a las leyes-que son auténticas violaciones a nuestra constitución, a nuestros derechos- al igual que sus miserables proyectos sociales) mejora que redunde en beneficio de nuestro pueblo, nuestros hijos y las generaciones futuras.
Salgamos de nuestro profundo sueño. Despertemos de una buena vez, y tomemos el papel protagónico que nuestro “México lindo y querido" nos pide en el presente.

martes, 29 de septiembre de 2015

Toma posesión el nuevo párroco de la comunidad de 'San Juan Diego'


Gilberto Ballinas



Tuxtla Gutiérrez, Chiapas; a 20 de Agosto de 2010. La comunidad de la parroquia de “San Juan Diego” de esta ciudad recibió, el pasado viernes 20 de agosto del presente, a su nuevo párroco, el Pbro. Luis Antonio Muñoz Alonso, en Misa celebrada a las cinco de la tarde en el Templo Parroquial del lugar y que presidió el obispo auxiliar de Tuxtla, Mons. José Luis Mendoza Corzo.



La comunidad se dio cita en el Templo y muchos llegaron desde una hora antes de lo prescrito. Acompañaron en la concelebración, además del nuevo párroco, los Presbíteros: Carlos Mario Sánchez (ex párroco de esa comunidad), Marco Antonio Vela, Rogelio Salinas y Ascención Rea.



Una vez iniciada la Ceremonia Eucarística y, solo después del saludo del celebrante, se realizó la lectura del documento de nombramiento del nuevo párroco y al final de la lectura fue mostrado a todos los presentes, lo que hizo que los fieles ahí congregados manifestaran con aplausos su alegría y aceptación.



Como en toda toma de posesión, el Pbro. Luis Antonio realizó su profesión de fe y su juramento de fidelidad ante al obispo auxiliar, acto que concluyó cuando el nuevo presbítero colocó sus manos sobre el Libro de los Evangelios diciendo “Que en esto Dios me ayude y estos santos Evangelios que toco con mis manos”, para luego firmar los documentos leídos previamente.



Como parte de los signos que se realizan en una ceremonia como esta, el nuevo párroco, estando de rodillas, recibió el Evangeliario y proclamó por vez primera el Evangelio desde el Ambón. Mons. José Luis elogió los aplausos que la comunidad proporcionó al Pbro. LuisAntonio al momento de hacer su profesión de fe. Dijo, ya en plena homilía, que leído el

nombramiento el nuevo párroco ya podía ser considerado como tal, aun cuando por algún motivo ajeno se interrumpiera la misa, expuso con voz firme el celebrante.


Considerando el Evangelio del día pidió al nuevo párroco que “conozca a sus fieles en esta nueva etapa” dijo esto, ya que tiempo atrás el Padre Luis Antonio había realizado una labor partoral en dicha parroquia. Además le pidió ser un 'Buen Pastor' y que sea capáz de dar la vida por sus fieles sin excluir uno solo. Por otro lado, pidió a los laicos que se esforzaran

por ser colaboradores del párroco para la edificación de la comunidad parroquial.


Después del momento anterior, el Padre Luis Antonio renovó sus promesas sacerdotales ante la comunidad y ante Mons. José Luis, para luego recibir uno a uno los diversos lugares sagrados que conforman el Templo parroquial.



Recibió pues, la Sede Penitencial, el Bautisterio, los Santos Óleos, la Capilla del Santísimo, los Libros y Actas parroquiales (economía y de gobierno), la Sede presidencial, el Altar, y por primera vez y por disposición del Señor Arzobispo Mons. Rogelio Cabrera, el nuevo

párroco recibió un nuevo signo, el que tiene que ver con la Dimensión Social de la Pastoral de la Iglesia. En esta primera ocasión, repito, en toda la Arquidiócesis de Tuxtla, y fueron:
un paquete de ropa, despensas y un botiquín.


Se procedió a la oración de los fieles, las ofrendas y con ello se prosiguió con la liturgia Eucarística, como es común de todas las Misas. Como he comentado en otras notas, es destacado ver cómo el nuevo párroco distribuye la Comunión entre sus fieles.



Antes de la bendición final, el Padre Luis Antonio expresó sus agradecimientos a Dios y a todos los ahí presentes. Dijo que se encuentra en la mejor disposición para trabajar en conjunto con la comunidad a su cargo. Mencionó que no hay parroquias mejores ni peores porque, “la Iglesia del Señor es una sola” como él mismo declaró. Después de esto, dio la bendición solemne a todos y de ese modo concluyó en definitiva el acto de recepción del nuevo párroco.

Misa de Aniversario de la Parroquia San Roque y San Bartolomé

Gilberto Ballinas

Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.- 16/08/2010. Gran alegría causó la visita que este día lunes hizo el Pastor Diocesano Mons. Rogelio Cabrera López a la parroquia de San Roque y San Bartolomé de esta ciudad, donde presidió la Eucaristía en plena fiesta de San Roque y en el marco del primer aniversario de haber sido erigida parroquia esta misma comunidad.

Ha su llegada, fue recibido por una comitiva de personas. Después sostuvo una charla en privado con el Pbro. Francisco López –párroco del lugar- posteriormente dio inicio la Santa Misa.

El Señor Arzobispo saludó a todos los fieles ahí congregados y les dijo “he querido venir a unirme también a la comunidad para rendirle el honor que merece este Santo patronodeesta parroquia”. Destacó que 'La Palabra de Dios' escuchada ese día tuvo la peculiaridad de comunicar lo que Dios quiere para todos y lo que significa Cristo para los santos, y especialmente para San Roque.

Refiriendose al Evangelio anotó “hoy aprendemos que la bondad tiene dos niveles: Primero, el no hacer el mal, es decir, cumplir los mandamientos; y el segundo es más propositivo, y ya no es únicamente no hacer mal, sino hacer el bien”. Remarcó que esto último es lo que han hecho los Santos como San Roque, han hecho el bien a los demás.

Explicó que el verdadero cristiano tiene como característica fundamental “hacer algo bueno” superando así el primer nivel del que se habló antes. Además de lo anterior, manifestó que “los grandes santos, además de la caridad que tenían al prójimo, pudieron relacionarse bien con la naturaleza, en especial con los seres vivos. 

En este sentido, sacó a relucir los ejemplos de San Benito Abad, San Martín de Porres, San Francisco de Asís y por supuesto, el de San Roque sobre el cual dio a conocer que “dice la tradición que cuando las llagas de este santo causaban repugnancia a los demás, se apartó de ellos y un perrito le proporcionaba pan para su alimento” y añadió, “Cuando existe esta consonancia con Dios, con el prójimo, también hay esa sercanía con los animales y la naturaleza. El que tiene el Espíritu de Dios y ama como Él, todo le es bueno, porque está en paz” dijo.

Para concluir la homilía declaró “en el Evangelio de hoy Cristo le pide al joven respetar los
mandamientos y luego hacer el bien a los demás. Por eso, pidamos la intercesión de San Roque, un hombre que obedeció la ley de Dios pero que supo tener respeto, amor al prójimo y entrar así en una buena relación con la creación” concluyó.

Prosiguió la Eucaristía como es común, y antes de concluir la misma, el celebrante explicó a los presentes que el párroco tuvo la iniciativa de realizar el proyecto de un retablo para el Templo parroquial con el fin de agregar más elementos para la mejor vivencia del culto y los Sacramentos.

El párroco agradeció la presencia de Mons. Rogelio en esta solemne misa de aniversario y dio a conocer que el Señor Arzobispo dará pronto un vicario para el servicio de esta comunidad parroquial.

Don “Quique”un hombre que ha dedicado parte de su vida al trabajo de la Iglesia

Gilberto Ballinas

El Señor Salvador Enrique Aguilar de la Cruz actual colaborador de nuestro periódico, nos abre su corazón y nos comparte un poco de su vida, con el fin de darle a conocer a usted lo que este gran colaborador realiza a favor de la Evangelización a través de la prensa escrita de nuestra Arquidiócesis de Tuxtla.

Nos dijo que forma parte de una familia numerosa de nueve hermanos. Nació en esta ciudad de Tuxtla Gutiérrez el 10 de septiembre de 1958. Al preguntarle sobre su familia, nos comentó “siempre hemos sido  unidos”. Expuso también, que la infancia que le tocó vivir no fue muy feliz, ya que tuvo que lidiar con un padre alcohólico, pero que sin embargo, pudieron superar esta situación.

Por otro lado, nos compartió que es un hombre casado y que tiene dos hijos, una hija que es Lic. En Educación Primaria, que está casada y tiene dos hijos; y su hijo que está por terminar su carrera como Lic. En Administración de Empresas.

"Don Quique" nos comentó que en 1980 inició en el equipo de Adoración Nocturna de la Parroquia de San Francisco; y, con cierto tono de tristeza, nos dijo que después este equipo desaparecería
por la desintegración del mismo. Continuó relatando que, pasado algún tiempo, viviendo en el barrio de Santa Cecilia, recibió la invitación para coordinar la capilla de Santa Cecilia, misma que aceptó y permaneció en ese servicio por tres años. Nos expuso, que fue en esta etapa donde tuvo el acercamiento con el Semanario Católico.

En cuanto a su llegada a este periódico comentó: “Después de tener un encuentro con el Padre José Luis Espinoza Hernández, me brindó la oportunidad de poder apoyar en este periódico”. Hizo notar que hasta este momento se siente muy satisfecho, pero que le ha tocado compartir situaciones muy difíciles al encontrarse con personas que le han restado importancia a este medio de información,
sin considerar lo valioso que el mismo es.

Le pedimos nos compartiera algo sobre los obstáculos y los aciertos que ha vivido a lo largo de su trabajo en este medio informativo de la Arquidiócesis, y nos dijo: “Es normal encontrarse con dificultades en el camino de seguimiento a Dios”. Declaró que le tocó, tiempo atrás, lidiar con algunos “pastores” que limitaron su ímpetu en el trabajo y expuso “cuando uno no está centrado en la actitud de servir, se puede uno desligar del trabajo de Iglesia”, pero con firmeza, nos explicó que no fue su caso, ya que él sabía que no seguía a la persona del sacerdote, sino a Dios.

Compartió que tiempo después, dado a su situación económica difícil, decidió abandonar un tiempo el trabajo directo en la Iglesia, pero que no lo ha hecho del todo ya que, él siente que al trabajar en el “Semanario” está dando algo de sí, que realiza su aporte a favor de la Iglesia.

Antes de concluir la entrevista, expuso el siguiente mensaje “Invito a todos los que colaboran con el ‘Semanario’ a que sigan esforzándose porque yo también conocí el Semanario y fue en ese momento cuando inicié en la espiritualidad de la Adoración Nocturna. Sigan poniendo el empeño, ya que el periódico es una forma de anunciar el Evangelio, pues también por medio de los mensajes que en él leemos podemos formarnos e informarnos, concluyó.

miércoles, 16 de septiembre de 2015

La fiesta grande de Chiapas: San Sebastián Mártir



Gilberto Ballinas



Intensa jornada religiosa se vivió el pasado 20 de enero del 2011 en Chiapa de Corzo cuando Mons. Rogelio Cabrera López (Arzobispo de Tuxtla) y Mons. José Luís Mendoza Corzo (su obispo auxiliar) compartieron la fe con el pueblo fiel en misas celebradas a las 10 a.m., y a las 6 p.m., en el marco de las festividades de San Sebastián Mártir, que esta comunidad celebra, pero también lo hace la comunidad de Berriozabal Chiapas.


Durante todo el novenario se vivieron grandes acontecimientos eclesiales, como celebración de Sacramentos, entre los que destacan: Bautismos, Primeras Comuniones, Confirmaciones, y Matrimonios, tal como nos lo hizo saber la Dra. Susana Ríos Pascasio (presidenta de la Congregación de San Sebastián Mártir de Chiapa de Corzo) en entrevista para nuestro periódico. Nos comentó que la congregación a su cargo tiene como función prever todo lo referente a lo religioso, incluyendo además la organización de los “priostes” o personas encargadas de llevarse la imagen de San Sebastián cada año.


“Las jornadas inician con el rezo del Rosario. Después continúa la entrada de flores y piñatas y se concluye con la Santa Misa” según nos dijo la coordinadora de dicha congregación.


“La imagen de San Sebastián presente en el Templo”
Nos encontramos también a la Profesora Esperanza Pascasio, quien fue por mucho tiempo presidenta de la Congregación de San Sebastián y nos comentó que ese día se oficiaría la Santa Misa en honor a San Sebastián y que por ello la presencia de la imagen peregrina del santo en el Templo. Dijo también, que dicha imagen fue obsequio del Señor Juan de Dios Villanueva ya que durante la “quema de los santos” se pudo conservar una imagen, a la que le dicen “el vicario” y era la que recorría los hogares de los priostes, pero que por ordenes de los sacerdotes de ese tiempo, dicha imagen no salió más del Templo y la imagen que habían obsequiado el Señor Juan de Dios ocupó su lugar y es la que hasta hoy en día se llevan los priostes año con año.


“solo Cristo es el Sacerdote perfecto, y no habrá otro como Él”
Minutos después de las 10 a.m., inició la Celebración Eucarística presidida por Mons. José Luís Mendoza quien, en su homilía, expuso la importancia que tiene para los fieles cristianos creer que Jesucristo es el Sumo y Eterno Sacerdote, porque fue Él quien ofreció el sacrificio perfecto al Padre, siendo a la vez, Sacerdote, Víctima y Altar. “Lo que demostró en la última cena de manera incruenta y en la cruz de manera cruenta” y añadió “solo Cristo es el Sacerdote perfecto, y no habrá otro como Él”.


“estamos llamados a la santidad”
Refiriéndose a la figura de San Sebastián expuso que “celebrar a los Santos y a la Virgen María, en nuestra Iglesia, es para recordarnos que todos estamos llamados a la Santidad. Debemos estar convencidos de esto, todos independientemente del estilo de vida cristiano que tenemos (ministerio ordenado, vida consagrada, matrimonio) debemos ser santos y debemos decidirnos a aceptar esta invitación del Señor” y continuó diciendo “aquí en Chiapa de Corzo celebramos a muchos Santos y este día en especial a San Sebastián. Esto no significa únicamente gritar vivas a San Sebastián, cohetes, bailes y demás, sino que podamos contemplar su testimonio y optar por ser santo como él lo es” dijo con voz fuerte.


hay que hacer lo que nos toca”
Expuso que no hay que pensar que la santidad es algo fuera de serie, sino es tratar de vivir nuestra vida ordinaria a la luz del Evangelio, y aclaró también “La santidad no sólo se gana viniendo a misa, comulgando y haciendo oración, claro que esto es parte fundamental, pero también hay que cumplir la misión que cada uno tiene desde su propia realidad; hay que hacer lo que nos toca hacer y de la mejor manera. Esto en su conjunto es lo que nos santifica”.


Y concluyó diciendo “San Sebastián fue mártir y esto significa testigo y este santo es un ejemplo de auténtico testigo de Cristo, al punto de dar la propia vida por Él, durante la persecución de Dioclesiano. Nosotros, en estos tiempos, debemos ser testigos del Señor, dando testimonio de buen cristiano”.


Traslado de la imagen a la casa del “prioste”
Al término de la misa la imagen peregrina de San Sebastián fue llevada en hombros hasta la casa del Sr. Fernando Rodríguez, “prioste” en turno, acompañada por bandas de música, un sin número de “parachicos” y mujeres con trajes de “chiapanecas”, fieles y visitantes del lugar.


Misa vespertina presidida por Mons. Rogelio

En punto de las 6 de la tarde de ese mismo día, Mons. Rogelio fue el encargado de presidir la Eucaristía, donde más de 250 personas, entre jóvenes y niños, recibieron el Sacramento de la Confirmación.


Esta ocasión, el Señor Arzobispo de Tuxtla, comenzó la homilía saludando a todos los presentes, aclarando que, entre otras cosas, el motivo de la presencia de la Asamblea fue para tributarle el honor que merece San Sebastián por haber sido “discípulo fiel de Cristo”, como él mismo expuso.


“Que esta misa nos transforme en imagen de Cristo”
Dijo también que la misa era una acción de gracias para “tener la misma experiencia de fe que tuviera san Sebastián, hace muchos siglos cuando abrazó el cristianismo y recibió los sacramentos de iniciación: Bautismo, confirmación y Eucaristía; y como él queremos que esta misa que es el Sacramento de Confirmación nos transforme en imagen de Jesucristo, que esta oportunidad de recibir la gracia de Dios nos santifique a todos”.


“nos hacemos otro Cristo por la gracia y la misericordia del Señor”
Refiriéndose al Sacramento del Bautismo dijo “El día del Bautismo les dijo el Sacerdote, después de la segunda unción, que ustedes por el Bautismo son profetas, sacerdotes y reyes, es decir, que Cristo se hace uno con cada uno de ustedes, que cada cristiano es como otro Cristo, que podemos decir como San Pablo ‘ya no soy yo quien vive, sino Cristo quien vive en mi’. A esto, en la Teología, le llaman la Cristificación, nos hacemos otro Cristo por la gracia y la misericordia del Señor. De modo especial, quiero fijarme en el segundo atributo que nos dieron el día de nuestro bautismo: somos sacerdotes, además de profetas y reyes”.


“todos ofrecemos a Dios sacrificios espirituales”
Aclaró que como sacerdotes del Señor, todos ofrecemos a Dios sacrificios espirituales. Retomando la primera lectura expuso “Escuchamos la Carta a los Hebreos, donde se nos explica, cómo Cristo es: el sacerdote único, inmaculado y santo; el Sumo Sacerdote Perfecto. Está claro que nadie puede igualarse a Él, nadie puede pretender alcanzar su estatura, pero Él mismo quiso que nos identificáramos con Él, que tuviéramos el deseo de ser como Él, que toda nuestra vida fuera un esfuerzo continuo por acercarnos a Él, esto es lo que ha hecho nuestro bautismo”.


“no podemos ser de Dios y del mundo”
En cuanto al Sacramento de la confirmación anotó “Ahora, con la Confirmación, la Iglesia les recuerda la vocación a la que han sido llamados, ser santos, es decir estar reservados para Dios. La carta a los Hebreos dice ‘lejos de los pecadores’, no en un acto farisaico de sentirse bueno y decir que los otros no lo son, sino entender que nuestra vida le pertenece a Dios, que no podemos ser de Dios y del mundo, que no podemos confundir la luz y la tiniebla, que no podemos confundir el bien y el mal, que seamos de una sola pieza. Esta es pues, la llamada que Cristo nos hace”.


"San Sebastián fue un soldado ejemplar"
Prosiguió diciendo “Por este motivo, si la confirmación los identifica con Cristo, también los identifica con todos los santos. En el Credo decimos ‘creo en la comunión de los santos’, es decir que entre aquellos que han dado testimonio de la fe y nosotros hay una relación cercana y afectuosa”. Enfocándose en San Sebastián anotó “Por tal motivo, nos dirigimos a San Sebastián como un hermano mayor, como aquél que ya se adelantó en la lucha por ser como Jesucristo, que no obstante las circunstancias que le tocó vivir, fue fiel al Evangelio. Fue un soldado sometido a las órdenes de sus jefes, a su capitán, a su general”.

‘al único que se le ofrece el culto digno, es a Dios’

Y continuó “Podemos suponer que San Sebastián, como militar, obedeció siempre las leyes del ejército, era un soldado perfecto. Sin embargo, hay cosas que no podemos obedecer de otros, ya que solamente podemos obedecer aquello que es moral y razonablemente correcto, nadie puede obedecer para hacer lo malo, incorrecto e irracional, ni siquiera en nombre de Dios. Cuando alguien nos quiere mandar u obligar a hacer algo malo, que va en contra de la ley de Dios, que va en contra de nuestra naturaleza humana, por ningún motivo se puede obedecer tal orden, y aquí está el punto esencial de la actitud de San Sebastián. Cuando le pidieron ofrecer el culto al emperador, se negó rotundamente diciendo ‘al único que se le ofrece el culto digno, es a Dios’ y no obedeció aquello que se oponía a sus convicciones de fe y a su razón”.


“San Sebastián murió y entregó la vida por Cristo”
Dejó en claro, que de este santo se puede aprender a poner a Dios sobre todas las cosas y el bien sobre cualquier otra realidad. Y con gran convicción declaró “San Sebastián murió y entregó la vida por Cristo; en su tiempo dio testimonio de la fe, él se convirtió así en un discípulo fiel de Jesucristo”.


Manifestó que la confirmación nos identifica con Cristo, nos hace parecernos a San Sebastián. Y que ahora nos toca a nosotros la lucha cotidiana por hacer el bien, nos toca ser verdaderos cristianos, que moralmente seamos buenos y razonablemente nos portemos bien. Y dirigiéndose a la Asamblea reunida expuso “que Dios bendiga a sus familias, y que las bendiciones que nos alcanza San Sebastián en los cielos se derramen para esta parroquia pueda vivir siempre según la voluntad de Dios”.


Procedió a confirmar, según el rito litúrgico, a los niños y jóvenes que ahí se encontraban en compañía de padrinos y familiares.


De este modo pues, se vivió el aspecto religioso de la fiesta de San Sebastián el pasado 20 de enero en Chiapa de Corzo.


Felicitamos también a la comunidad católica de Berriozabal que celebra a San Sebastián.

Estar reservado para Dios

Gilberto Ballinas

Hace apenas unos días celebramos la fiesta en honor a San Sebastián Mártir, la “Fiesta grande de Chiapas” como muchos suelen llamarla por la magnitud y los alcances en materia de cultura y tradición que la misma tiene y que se celebra de sobremanera en el municipio de Chiapa de Corzo. Cabe mencionar que esta fiesta también es celebrada, en nuestra Diócesis de Tuxtla, en el municipio de Berriozabal. 

Ahora bien, vamos a enfocarnos en el ámbito religioso de esta fiesta, por lo tanto contemplemos la importancia que tiene San Sebastián y su testimonio para bien de la Iglesia: 

San Sebastián fue en su tiempo un cristiano ejemplar. Recibió los sacramentos de iniciación (Bautismo, Confirmación y Eucaristía) y con ellos la gracia de Dios para poder ser imagen viva de Cristo. 

Además de ser cristiano, este santo tuvo la peculiaridad de servir en el ejército, y como buen soldado seguía las órdenes de sus superiores y acató, las normas del ejército. Sin embargo, como hemos dicho, nunca dejó sus convicciones de fe: “San Sebastián, como militar, obedeció siempre las leyes del ejército, era un soldado perfecto…pero se negó rotundamente y no obedeció aquello que se oponía a sus convicciones de fe y a su razón” (Mons. Rogelio Cabrera López). 

San Sebastián se negó a rendir culto al emperador, porque esto no tenía sentido, era un cristiano muy lúcido y fiel creyente de Cristo, lo que le valió para sufrir el martirio y ser así testigo de Cristo en su tiempo. Por esto alcanzó la Santidad y es honrado por la Iglesia por su testimonio de fe, llevado hasta las últimas consecuencias, a dar la vida por Cristo. 

Queremos hacer mención también, que en próximos días celebraremos la Jornada Mundial de la Vida Consagrada fecha en que la Iglesia reconoce el valor que este estilo de vida tiene para el fortalecimiento de la Iglesia y su vida de comunión. 

Todos estamos llamados a la santidad, para ello existen estilos de vida cristianos. La vida consagrada es un estilo que tiene sus particularidades: la opción por una radicalidad de vida en comunidad, en la pobreza, en la obediencia y la entrega del propio ser a Cristo; todo esto reflejado en el cumplimiento de la misión y el servicio que ellas y ellos ofrecen a favor de la Iglesia. 

Todos desde nuestro Bautismo recibimos la gracia santificante de Dios, por los méritos de Cristo, y con la Confirmación hemos sido reservados para Dios, debemos ser concientes de esto, debemos esforzarnos por conservarnos para Él, que toda nuestra vida sea una entrega constante a la Voluntad de Dios, a semejanza de los Santos y en este caso particular como San Sebastián, capaces de ofrendarnos a Dios para ser los testigos que el mundo necesita contemplar.

La esperanza que, a los mexicanos, nos da Cristo en Santa María de Guadalupe

Gilberto Ballinas

Algo pasa en nuestro país, y no nos referimos a la ola de problemas sociales que lo embargan y que tienen a muchos mexicanos con el “Jesús en la boca”. Nos referimos a un acontecimiento religioso que es capaz de mover a gran parte del país y de centrar la atención en una persona, la Santísima Virgen María en su advocación de “Virgen de Guadalupe”.

Aunado a esto, nuestra Iglesia Católica, ha iniciado ya un nuevo año lleno de grandes esperanzas. El Adviento tiene al Pueblo de Dios en plena preparación a celebrar el Misterio de la Encarnación de Jesucristo, que celebramos en la Navidad.

Hemos dicho al inicio que nuestra realidad es muy difícil, tanta violencia, tanto desconcierto, tiene al país abrumado, a las familias en estado de alerta por los múltiples factores que hoy en día atentan contra su naturaleza y unidad; a tantas personas que, ante esta realidad, optan por el indiferentismo y el sin sentido de la vida, como si estos fueran la única opción, dejando de lado la Esperanza.

Ante esta realidad, es precisamente la “Esperanza” la que puede iluminar nuestra vida, la de nuestras familias y, claro, la de nuestro país. Ahora bien, no es una esperanza cualquiera, es la esperanza en aquél que es la fuente de la vida, Cristo Nuestro Señor.

En este sentido, la devoción a “La Guadalupana”, como los mexicanos acostumbramos nombrar a la Santísima Virgen, es fuente de fortaleza y de esperanza. Nuestro país se detiene un poco, vuelve su mirada a Cristo por medio de la Virgen María, la mujer que dio un sí radical a la Voluntad de Dios, recibiendo en su vientre virginal al Verbo de Dios, de modo que tomara la condición humana y nos trajera, así la salvación y nos devolviera la esperanza de la vida, llevada a su plenitud por la obra de Cristo.

La Virgen de Guadalupe, que en el acontecimiento guadalupano trajo consigo un mensaje de esperanza y amor, en un primer momento a los pueblos indios de ese entonces, tiene ahora especial repercusión en nuestros días. La voz maternal de María que nos dice “¿No estoy yo aquí que soy tu madre?” hace eco en todos los mexicanos que, con un acto de piedad (peregrinaciones, novenarios de rezos, etc.), se acogen a la protección de la Virgen.
“Soy la Madre del verdadero Dios por quien se vive”, nos dijo también, por medio de San Juan Diego, nuestra Madre Bendita. Ella puede alcanzarnos las gracias de su amado hijo Jesucristo y derramarlas sobre todos, ella es la persona idónea que puede darnos la Esperanza que tanto necesitamos para afrontar nuestra difícil realidad.

Dejémonos abrazar por el amor de Dios manifestado en la presencia de la “Morenita del Tepeyac” entre los mexicanos y con nuestra fe puesta en Cristo hagamos de nuestra vida un constante grito de Esperanza en Aquél que vendrá lleno de gloria a rescatarnos definitivamente y nos llevará a la vida plena.